De cuando hice:“algunos dibujos”

Siempre he comentado que para mí el dibujo es una práctica de transición. A pesar de estar enamorada de la técnica, no es un espacio de confianza, cómo una persona que siempre ha tendido al volumen, nacía una desconfianza con el lápiz, por lo que no lo he considerado algo propio pero sí de proceso y de calma.

Lo más similar al hobbie desde lo artístico. 

Al tener esa noción de la técnica, me pasa que se me olvidan cómo producto (también pensando en que no todo puede ser producto) pero siguen ocupando espacio en el universo de las cosas que “fabrico”.

Así que entre millones de resuenos de emociones, o a veces trabajos que me consigo por “ser la amiga artista” han nacido muchas cosas que puedo despertar dándoles un espacio y llevándolas a la luz.

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Un timbre fiel